Cata: ponle nombre a lo que sientes.

Una rueda de sabores en español de México para reconocer, nombrar y recordar lo que hay en tu taza. Toca una nota para acercarte y arma tu propia cata.

Rueda de sabores

Mi cata

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    • Frutal

      Recuerda a fruta fresca, madura o seca. Es de las notas que más se nombran al catar café de especialidad.
      • Frutos rojos Fruta pequeña, jugosa y de acidez viva.
        • Fresa El olor dulce de la fresa fresca o de una mermelada de fresa.
        • Frambuesa Más ácida y perfumada que la fresa.
        • Zarzamora Fruta oscura, entre dulce y un poco amarga.
        • Cereza La cereza roja madura, sin llegar al dulce del jarabe.
      • Cítricos Acidez brillante, como la que sientes al exprimir una fruta.
        • Limón El jugo y la cáscara del limón: punzante y fresco.
        • Naranja Naranja dulce, como un jugo recién exprimido.
        • Mandarina Más dulce y suave que la naranja.
        • Toronja Cítrico con un toque amargo en el fondo.
      • Fruta de hueso Fruta de pulpa suave con un hueso al centro.
        • Durazno Dulce y aterciopelado, como el durazno maduro.
        • Chabacano Entre durazno y cítrico; también se come deshidratado.
        • Ciruela Dulce, con un poco de ácido en la piel.
      • Fruta tropical Fruta de clima cálido, aromática y jugosa.
        • Mango Dulce y resinoso, como el mango maduro.
        • Piña Dulzor con una acidez que pica un poco la lengua.
        • Guayaba Aroma intenso y floral, muy de la fruta de mercado.
        • Maracuyá Ácido y muy aromático.
        • Tamarindo Agridulce, como la pulpa de tamarindo o sus dulces.
      • Fruta seca Fruta deshidratada, con el dulzor concentrado.
        • Pasa Dulce y un poco ácida, como las uvas pasas.
        • Ciruela pasa Más oscura y profunda que la pasa.
        • Higo Dulce, meloso y de textura fina.
        • Dátil Dulzor espeso, casi de caramelo.
    • Floral

      Recuerda a flores o a infusiones florales. Suele ser una nota sutil, más de aroma que de sabor.
      • Flores Perfume de flor fresca.
        • Jazmín Dulce y delicado, como el té de jazmín.
        • Azahar La flor del naranjo; huele a agua de azahar.
        • Rosa Perfume suave y dulce de pétalos de rosa.
      • Infusiones Notas que recuerdan a tés e infusiones.
        • Jamaica Floral y ácida, como el agua de jamaica.
        • Manzanilla Suave, herbal y dulce, como el té de manzanilla.
        • Té negro Seco y ligeramente astringente, como un té recién preparado.
    • Dulce

      Recuerda a azúcares, mieles y postres. Un dulzor natural suele indicar un café bien extraído.
      • Caramelo y piloncillo Azúcar cocida o sin refinar.
        • Piloncillo Dulce terroso y oscuro, como el del café de olla.
        • Caramelo Azúcar tostada, dulce y con un fondo ligeramente amargo.
        • Cajeta Dulce de leche espeso y caramelizado, como la cajeta.
      • Miel Dulzor de néctar, pegajoso y aromático.
        • Miel de abeja Floral y dulce, como la miel de abeja.
        • Azúcar morena Dulce, con un toque de melaza.
        • Jarabe de maple Dulce, amaderado y casi caramelizado.
      • Postres Dulzor cremoso y redondo.
        • Vainilla Cremosa y perfumada, como la de un pastel o un helado.
        • Malvavisco Dulce, suave y esponjoso.
    • Chocolate y nueces

      Recuerda al cacao y a las semillas tostadas. Son notas de fondo, redondas y cómodas.
      • Chocolate Del amargo al de leche.
        • Chocolate amargo Intenso y seco, con poca azúcar.
        • Chocolate con leche Dulce y cremoso.
        • Cacao en polvo Seco, terroso y un poco polvoso.
      • Frutos secos Semillas y nueces tostadas.
        • Almendra Dulce y suave, con un fondo ligeramente amargo.
        • Cacahuate Tostado y graso, como el cacahuate recién tostado.
        • Avellana Dulce y aromática, como la crema de avellana.
        • Nuez Mantecosa, con un ligero amargor en la piel.
    • Especias

      Recuerda a especias. Aportan calidez o un picor suave, casi siempre en poca cantidad.
      • Especias dulces Aromas cálidos que recuerdan a postres y bebidas calientes.
        • Canela Dulce y cálida, como la canela del café de olla.
        • Clavo Intenso, picante y muy aromático.
        • Anís Dulce y fresco, como el anís o el regaliz.
        • Nuez moscada Cálida y ligeramente amaderada.
      • Especias picantes Aromas que pican o calientan.
        • Pimienta negra Picante seco y aromático.
        • Jengibre Fresco, picante y cítrico.
        • Chile seco Ahumado y de picor suave, como un chile guajillo o ancho.
    • Tostado

      Recuerda al efecto del tueste: pan, cereal, humo. Es normal y puede gustar, mientras no domine la taza.
      • Pan y cereal Notas de horno y grano tostado.
        • Pan tostado Corteza dorada, como un bolillo tostado.
        • Cereal Granos tostados, como avena o maíz tostado.
        • Galleta Dulce y mantecosa, como una galleta María.
      • Humo y madera Tueste más intenso.
        • Humo Como leña o carbón recién apagado.
        • Tabaco Seco y terroso, como hoja de tabaco.
        • Madera Seca y resinosa, como cedro o madera nueva.
        • Quemado Amargo y áspero, como pan muy tostado.
    • Vegetal

      Recuerda a plantas, hierbas y tierra. En cantidad moderada da frescura; en exceso puede sentirse verde.
      • Verde fresco Plantas recién cortadas.
        • Pasto Hierba recién cortada.
        • Chícharo Verde y dulce, como el chícharo fresco.
        • Pimiento verde Fresco, vegetal y un poco picante.
      • Hierbas Hierbas aromáticas.
        • Té verde Fresco, astringente y ligeramente amargo.
        • Hierbabuena Fresca y aromática, como la del mercado.
      • Terroso Tierra y raíz.
        • Tierra mojada Como la tierra después de la lluvia.
        • Betabel Dulce, oscuro y terroso.
    • Ácido y fermentado

      Acidez y notas que vienen de la fermentación. En poca cantidad dan complejidad; en exceso se sienten como defecto.
      • Acidez agradable La frescura que da vida a la taza.
        • Acidez cítrica Como exprimir una mandarina o un limón.
        • Acidez de manzana Verde, crujiente y limpia.
        • Acidez de vino Seca y compleja, como la de un vino tinto.
      • Fermentado Notas que recuerdan a procesos de fermentación.
        • Vino tinto Frutal, seco y ligeramente alcohólico.
        • Licor Dulce y fuerte, como un ron o un whisky.
        • Fruta sobremadura Dulzor muy intenso, casi de fruta pasada.
        • Yogur Cremoso y un poco ácido.
    • Defectos

      Notas que, si dominan, apuntan a un problema en el café o en la preparación. Nombrarlas ayuda a corregir.
      • Humedad y papel Suelen venir del almacenaje o del filtro.
        • Moho Como pan viejo o un cuarto húmedo.
        • Cartón Como cartón mojado. A veces viene de un filtro sin enjuagar.
        • Costal Como un costal viejo guardado.
      • Químico y quemado Notas ajenas al café.
        • Hule Como llanta o goma.
        • Medicina Como botiquín o yodo.
        • Ceniza Amargo y seco, como ceniza fría.
        • Vinagre Ácido punzante y desagradable.
      • Mala extracción Notas de un café que no se extrajo bien.
        • Agrio Ácido sin dulzor, como fruta verde. Suele ser una extracción corta.
        • Amargo seco Amargo y astringente, que reseca la boca. Suele ser una extracción larga.
        • Aguado Poco cuerpo y poco sabor.

    Cómo catar en casa.

    No necesitas equipo especial: una taza de tu café, unos minutos y la rueda a la mano.

    1. Prepáralo y espera un poco

      Haz tu café con una receta de Málico y déjalo reposar unos minutos. Las notas cambian cuando baja la temperatura, y justo eso es lo interesante.

    2. Huele antes de beber

      Acerca la nariz y respira despacio. Los aromas llegan primero. ¿Se parece a algo floral, frutal o dulce?

    3. Sorbe con fuerza

      Toma un sorbo corto y aspira con ruido. Así el café se reparte por la boca y el aroma sube por detrás de la nariz, que es por donde más se perciben los sabores.

    4. Separa lo básico

      Antes de buscar notas, pregúntate por el dulzor, la acidez, el amargor y el cuerpo, o sea qué tan ligero o pesado se siente. No hace falta adivinar nada todavía.

    5. Nombra y compara

      Busca en la rueda lo más parecido, empezando por la familia y acercándote. Vuelve a probar cuando enfríe y anota qué cambió.

    No hay respuestas incorrectas: tu paladar y tu memoria cuentan. Lo que sirve es ponerle nombre a lo que sientes y repetirlo con otro café.

    De dónde sale esta rueda.

    Es una herramienta propia de Málico, escrita en español de México con referencias de aquí. No es la rueda oficial de la industria ni una traducción de otra. Cada definición y cada «se parece a» está escrita por nosotros.

    Si quieres el vocabulario formal con el que se califican los cafés, consulta el Sensory Lexicon de World Coffee Research y la rueda de sabores de la Specialty Coffee Association.